También llamadas rosquillas de anís o, más genéricamente, rosquillas fritas. Un sencillo y sabroso postre, que gusta a todo el mundo y que cada año por estas frías fechas carnavaleras nos acompaña a cualquier hora, ya sea como desayuno, postre o merienda. Una receta tan tradicional como sus ingredientes y elaboración y de la que existen tantas versiones y variantes como cocineros y hogares. La receta que os anoto a continuación me la facilitó mi suegra -¡muchas gracias Carmen!- y proviene de Navarra.
Hoy traemos otro de nuestros grandes clásicos: Francisco de Goya y su “El entierro de la sardina” -detalle-. Una obra costumbrista pintada entre 1812 y 1819 en la que se celebra el final del Carnaval, los últimos momentos de la fiesta y el regreso al orden establecido.
Para la preparación vamos a necesitar 300 gramos de harina, medio sobre de levadura, 3 huevos, 40 gramos de mantequilla, una copita de anís -es opcional-, 50 gramos de azúcar, ralladura de medio limón, un poco de azúcar glas para la decoración y aceite para freir.
Manos a la obra. Mezclamos en un bol todos los ingredientes y amasamos hasta obtener una masa firme y homogénea. A continuación la estiramos y modelamos como mejor nos apetezca; en forma de rosquillas, palitos, trenzas, corazones, etc. Hay que procurar mantener el mismo grosor -aproximado- para todas las piezas, ya que ello facilitará la fritura.
Calentamos abundante aceite en una sartén no muy grande y sin dejar que llegue a estar muy caliente vamos friéndolas. Es muy importante hacerlo lentamente para que el interior se haga sin que se quemen por el exterior. Una vez estén bien fritas y tengan el color adecuado las reservamos en un plato con papel absorbente para retirar el exceso de aceite.
Las rosquillas fritas, bien escurridas y espolvoreadas con azúcar glas. Todo un postre o tentempié fácil, barato y del gusto de todo el mundo.
Para acabar, colocamos las rosquillas en una fuente o plato de presentación, las espolvoreamos con el azúcar glas -o un poco de canela en polvo- y ya tenemos listo un postre o tentempié ideal para cualquier momento del día -o de la noche-. Bon Appétit!



Es que Doña Carmen es una artista
La prueba gráfica extraordinaria, que pena no poder probarlas… Tendré que animarme y probar si me salen al modo de Dña. Carmen. una vez más una receta muy muy apetecible. Gracias